viernes, 20 de febrero de 2026

Distritanos Dorados de la 75

Distritanos Dorados de la 75
Escribe, Efraín Gómez Pereira

Darle palabras a la fotografía que ilustra esta nota estaba pendiente. Fue tomada en octubre del año pasado, durante las celebraciones por el aniversario del colegio Miguel Grau, de Abancay, en especial por las Bodas de Oro de la Promoción 75.

Efraín, Ciro y Percy, los personajes de esta semblanza, tenemos una característica muy especial: somos distritanos que llegamos a la gran ciudad, en etapa adolescente, con todo el peso que, para esa edad, significa vivir fuera del entorno familiar, en casa alquilada, en pensiones o con el apoyo de una “empleada de hogar”.

Desarraigados del hogar familiar en un pueblo pequeño, tuvimos que adaptarnos a una nueva realidad en una ciudad grande. Fue, sin embargo, una etapa superada con creces y nos integramos con facilidad a una generación que creció con valores, responsabilidad y respeto.

Somos integrantes de la promoción Dorada, de sesenteros abanquinos que hace cincuenta años dejaron las aulas de Chinchichaca para aventurarse por el mundo en busca de una profesión que nos permita afrontar la existencia, ejercer, crecer, formar familia, vivir. 
Con Ciro Bedia Guillén nos reencontramos en Lima, después de cinco largas décadas, semanas antes de octubre 2025. Ponernos al día de los avances personales, con logros y frustraciones, con alegrías y tristezas, con retos y metas alcanzadas, y algunas tareas pendientes nos encaminó en la misma ruta. 

Ciro natural de Huanipaca, es un profesional de renombre en su carrera. Ingeniero Geólogo, doctor en Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, magister en Geología, es el actual decano de la Facultad de Ingeniería Geológica, Minera, Metalúrgica y Geográfica, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Elevado cargo que corona una carrera exitosa en el mundo académico como docente, director y asesor en diversas materias científicas en el país y el exterior. Un orgullo para su familia y para los Dorados.

Percy Flores Escalante, el tercer personaje de la gráfica, es natural de Palpacachi, distrito de Mariscal Gamarra, Grau. También con las mismas referencias que nos acercan a un entorno que supo afrontar los rigores de vivir en pueblo ajeno, lejos de los inmediatos.

Parco y algo introvertido se destacaba, sin embargo, como uno de los mejores alumnos de la promoción. Siempre en el cuadro de honor. Las matemáticas eran su fuerte. De hecho, se hacía de algunas propinas “enseñando” de números a sus coetáneos del Miguel Grau y del colegio Santa Rosa.  

Ingeniero Electrónico por la UNI, se desempeñó en el sector industrial y académico por varios años en Perú y luego migró al viejo Continente, donde elevó los niveles de su carrera profesional y forjó familia. Es Ingeniero en Automática y Electrónica Industrial, por la Universidad Politécnica de Madrid, España. Doctorado en Optimización de procesos de fabricación.

También se desempeñó como profesor Asociado en la Pontificia Universidad Comillas, Madrid; Universidad Nacional de Ingeniería; Universidad Católica de Lima, en áreas afines a Ingeniería Electrónica, Eléctrica, Mecánica, Mecatrónica, Telecomunicaciones, Industrial, así como consultoría en instrumentación y automatización industrial.

El autor de la nota, periodista y escritor lambramino ha paseado su pluma por diferentes medios del país y empresas públicas y privadas, por más de cuarenta años. Sigue escribiendo y promoviendo vivencias, tradiciones y cultura de Abancay y Lambrama, en la idea de aglutinarlos en un nuevo y pronto libro.

martes, 17 de febrero de 2026

Lambrama se viste de Carnaval Autóctono

Lambrama se viste de Carnaval Autóctono
Escribe, Efraín Gómez Pereira

Lambrama y sus calles, su plaza y su estadio abrirán sus puertas de par en par, este domingo 22, para la gran celebración del “Decimoctavo Encuentro del Carnaval Autóctono-Originario 2026”, que espera convocar a una veintena de comparsas de las comunidades y anexos del distrito.

El tradicional Pasacalle, a realizarse en la Plaza de Armas del distrito y el concurso de comparsas inter-comunidades, en el estadio Municipal, buscan fortalecer la tradición cultural e histórica de Lambrama, cuna del carnaval originario en la región y manifestación que enaltece la lambraminidad dentro y fuera de sus territorios.
Ponchos, polleras, tinyas y lahuitos, lazos y huaracas ataviados por hombres y mujeres, jóvenes y viejos; se hermanarán en abrazos coloridos por decimoctavo año consecutivo, elevando la creación y belleza artística del distrito al nivel de reconocimiento y prestigio ganados en otras latitudes.

El pasacalle que inicia las celebraciones calificará puntualidad, identificación, vestuario típico, música y danza; mientras la presentación carnavalesca evaluará identidad, puntualidad, rituales, vestuario típico, música, danza y una demostración de las tradicionales costumbres del Paqui y Seqollo.

Como todos los años las comunidades lambraminas en disputa de premios pecuniarios otorgados por la Municipalidad Distrital, fueron seleccionadas en dos categorías: zona alta y quebrada. Los ganadores de la jornada de colores y aromas representarán al distrito en el Apu Tusuy a realizarse en Abancay.
Las calles estrechas y el escenario deportivo de la siempre acogedora Lambrama, darán paso a la alegría y algarabía popular de delegaciones de las comunidades de Marjuni, Payancca, Kisuará, Chua, Lahuañi, Pichiuca, Urpipampa, Siusay, Caipe, Suncho, Kera-Llullucha, Huayrapampa, Matará, Cruzpata, Atancama, Seccebamba, Soccospampa, Paccaypata y la propia Lambrama.

El decimoctavo encuentro fue precedido por las contagiantes celebraciones de la fiesta de los Compadres y las Comadres, y su lanzamiento oficial se hizo en el auditorio del gobierno Regional de Apurímac, en la ciudad de Abancay.

El alcalde del distrito Ignacio Chipana y una delegación de comuneros hicieron la demostración y gala de la fiesta lambramina en la plaza de Abancay y en el auditorio Micaela Bastidas, contagiando a los asistentes del calor y la alegría característica de la tierra de los wakrapukus.

El Encuentro del Carnaval Autóctono también servirá para que las propias comunidades participantes demuestren la calidad y variedad de la rica gastronomía de sus respectivas jurisdicciones, para beneplácito de los visitantes que se espera sea numerosa.
La fiesta carnavalesca de Lambrama no solo es la conjunción de tradiciones e historia, sino un importante motivo de revaloración de la identidad cultural, del turismo local, y la gastronomía que dinamizan la economía del pueblo. También ocasión de compromiso para que las autoridades impulsen lo necesario para que el Carnaval Autóctono Originario de Lambrama, sea declarado Patrimonio Cultural.
(Fotografías Municipalidad de Lambrama)

martes, 10 de febrero de 2026

LOS PEREYRA SE REUNIRÁN EN JULIO

LOS PEREYRA SE REUNIRÁN EN JULIO
Escribe, Efraín Gómez Pereira

En julio próximo será el esperado encuentro. Hermanos, primos, sobrinos, nietos, bisnietos de cuatro generaciones, muchos de ellos no conocidos, se abrazarán, por primera vez, en una reunión de júbilo familiar que asegura emociones y lágrimas a raudales.

Sus raíces son apurimeñas. Abancay y Andahuaylas. Lambrama y Huancarama son origen sede de los troncos que forjaron una casta de hombres y mujeres que, por el azar de los registros públicos, son diferentes por una letra, una vocal. 

Los Pereyra y Pereira, sin embargo, comparten los mismos lazos sanguíneos, que los hacen parte de un tronco conocido hasta los bisabuelos Martín y Francisca.
Martín cuando joven, buenmozo y blanquiñoso, llegó a Lambrama procedente de Pacobamba, Huancarama. Trabajador de obras públicas como capataz de faenas, que recorría provincias y distritos de Apurímac, conoció a Francisca, una joven hermosa, hija de una familia con vasta fortuna en terrenos y animales de crianza. 

Flechazo, conquista, matrimonio, tuvieron cuatro hijos: Constantino, Arturo, José y Constanza. Todos fallecidos.

El recorrido en un imaginario árbol genealógico nos permitió escalar hasta Martín, con algunas evidencias gráficas, inclusive. Luego llegarían por el abuelo Constantino, los hermanos Washington, Rosa, Augusto, Hugo y Balbina. Por parte del abuelo Arturo, los hermanos Melchor, Arturo, Augusto, Aurora y Raúl. Por el abuelo José, los hermanos Dora, Jesús, David, Virginia y Adrián. Por la abuela Constanza, los hermanos Alberto y Oscar.

La descendencia de los hermanos Pereyra Chávez, supera el centenar de hijos, algunos de ellos ya fallecidos y otros con residencia en Lambrama, Abancay, Cusco, Arequipa, Lima y el extranjero. Nietos y bisnietos en todos lares, muchos no conocidos entre ellos.

Los Pereyra/Pereira, se han organizado en grupos por ciudades y han definido concentrarse en Abancay y Lambrama, durante la última semana de julio 2026, en un primer gran encuentro que espera convocar a un centenar de familiares.

Los promotores hacen un llamado a los Pereyra y Pereira hermanos, sobrinos, nietos, bisnietos ligados a este apellido a enterarse a través de los cercanos y de las redes sociales generadas para esta ocasión especial. Coordinaciones en este enlace: https://chat.whatsapp.com/LvD8MdnLqVD9EyD8HEmHB6

lunes, 2 de febrero de 2026

María, la Reina de los Carnavales

María, la Reina de los Carnavales
Escribe, Efraín Gómez Pereira
 
Voz melodiosa, pegajosa. Canta suavecito, suspirando, como queriendo aferrarse a algo que se le va de las manos, de la sonrisa. Conocida como Wifala del Perú o Reina de los Carnavales lleva en las venas, en el corazón el color del huayno apurimeño, la alegría del carnaval abanquino, el calor del cantar lambramino.

Empezó tarde, para el promedio de las artistas que empuñan el micrófono como herramienta de trabajo. Debutó a los casi 18 años, en una peña limeña concurrida por turistas, cuando los grandes teatros eran esquivos al huayno. La Peña Wifala, ubicada en el centro de Lima, fue el primer escenario que la encaró con el público, con los aplausos, las miradas, los coros y los pedidos de “otro… otro”. De eso hace casi medio siglo.

Vestida siempre con el lujoso traje abanquino de polleras coloridas, mantón brilloso, blusa de encajes, broche dorado, botín de cuero y sombrero Micaela. Debe tener una vasta colección de estas joyas que enaltecen la cultura abanquina, al carnaval más alegre del Perú.
Carismática, con una permanente sonrisa, María Ballón Sierra, natural de Lambrama, tierra de su inocultable orgullo, de sus raíces; siempre menciona sus orígenes, recordando las voces y guitarras de su abuelo César y de su padre Percy, a quienes veía de niña, en jaranas inolvidables que sacudían paredes y techos, eucaliptos y árboles frutales de la prodigiosa hacienda Huaycaqa.

Dinámica e incansable en promover el huayno y el carnaval, tiene una agenda llena de compromisos que la llevan a diferentes escenarios en todo el país, como festivales, aniversarios, serenatas, fiestas costumbristas, encuentros entre paisanos, en los que se luce con Puka Polleracha, carnaval que identifica a los abanquinos.

Además, tiene una secuencia permanente de promoción del huayno por redes sociales, “Aires de Abancay”, donde habla con gentes de todos lares, con autoridades que le piden encargos, con amistades que solicitan saludos de cumpleaños, con vecinos que reclaman sus canciones, sus carnavales. Hace lo que más le gusta, lo que le apasiona.

Por su trabajo incansable de varias décadas, su dedicación y esmero en poner en relieve el canto andino, nuestro huayno, María ha sido reconocida en su tierra como en otras latitudes con diferentes merecimientos que ponen en alto su valía como representante y embajadora viva de las artes apurimeñas.
Siente orgullo de haber compartido escenario con el legendario grupo Los Chankas de Apurímac, en el teatro Municipal de Lima, del que tiene gratos recuerdos que los refleja en sus charlas y encuentros con seguidores y público que comparte su día a día.

Afirma que el mejor premio que ha merecido en su trajinar por aquí y allá, es el aplauso del público que corea sus canciones, que se alegra con sus presentaciones, con su entrega.

Recuerdo a María niña, en la escuela de Lambrama, jugueteando con sus pares en las escalinatas de la plaza de Armas, en los juegos infantiles, en los baldíos de Surupata y Cuncahuacho, donde hacía gala de su afición natural que la convirtió en una gran exponente del cantar andino, en la Reina de los Carnavales.