lunes, 12 de octubre de 2020

Lambraminos en Lima, frente a la pandemia

Lambraminos en Lima, frente a la pandemia
Escribe, Efraín Gómez Pereira

Hace seis meses, en un hecho sin precedentes, un grupo de lambraminos residentes en Lima, empujados por la preocupación generada por la pandemia del coronavirus, y que obligara al gobierno a declarar la emergencia en todo el país, formó una comisión de trabajo solidario para ayudar a sus paisanos más vulnerables, que viven en los distritos populosos de la capital.
 
Tras coordinaciones telefónicas y mirando el mismo interés, se amalgamó la denominada “Comisión de Salud Lambrama Covid-19”, integrada por Zoilo Gamarra Espinoza, Efraín Gómez Pereira (Lambrama), Eugenio Damián Quispe (Atancama), Flor Moriano Meza (Urpipampa), César Navío Sánchez (Caipe).

Las primeras tareas fueron: Buscar a los paisanos en situación de riesgo, a través de los dirigentes de residentes de las 19 comunidades. Organizar un padrón de lambraminos, una agenda de datos para las coordinaciones. No fue fácil. Hubo desinterés y desconfianza. Aun así, se avanzó poco a poco.
Se habilitó una cuenta bancaria, una página en Facebook, un grupo en WhatsApp. La dirigencia, casi todos con años cargados, pero modernos, entusiastas y actualizados en tecnología, se reúne con frecuencia a través de Google meet, convocando a paisanos de otras ciudades, para estar informados de manera oportuna y proyectar acciones conjuntas.

Así, se logró captar el aporte económico de los propios lambraminos, que permitió comprar alimentos básicos y organizar bolsas solidarias, que se distribuyeron entre 132 familias, llegando en plena emergencia e inamovilidad, a pueblos jóvenes y asentamientos en diferentes conos de Lima. Muchos paisanos quedaron sin acceder a este apoyo, por las dificultades propias de la situación. También se aportó a la campaña Apurímac Respira.

En Lima, para la distribución de las bolsas de ayuda se contó con el apoyo de los paisanos Dionicio Chipana y Alejandro Gamarra; y para las coordinaciones, en Abancay, con Dino Pereyra y en Lambrama, con Juan Carlos Gamarra.  

De manera paralela, se organizó un Comité médico, integrado por profesionales de la salud lambraminos e hijos de lambraminos que brindan asistencia especializada a través de telemedicina, sin dejar sus labores habituales en diferentes Centros de Salud de Lima.

Los profesionales atienden de manera voluntaria, solidaria y gratuita, en el único fin de preservar la salud y la vida de los lambraminos. Los médicos son los doctores Percy Pérez Urrutia, Frank Navío Paredes, Carlos Mendo Castillo, Javier López Villegas, Rodney Valderrama, Rocío Damián Huallpa, Celia Dávila Guevara y Liz Laguna Cosme.

Con ellos las licenciadas y técnicos Yenny Corazao Pacheco, Eulalia Villegas Peralta, Mery Zea Valenzuela, Rosario Navío, Hilda Gamarra, Angélica Chipana Mendoza, Marilyn Ccorahua Laguna, Yanet Ccorahua Laguna y Verónica Laguna Ayma.

El Comité Médico, ha atendido más de 300 consultas y orientaciones sobre la pandemia, destinadas a paisanos lambraminos que residen en Lima, Apurímac, Ayacucho, Junín, Cusco, Huánuco, Madre de Dios, Ancash, Arequipa, Tacna, de manera comprometida. También atendió 250 consultas a Policías en actividad o jubilados, en diferentes ciudades del país.

Los lambraminos residentes en Lima, no pueden ocultar el orgullo de haber tenido una lectura cabal de la situación, al haber organizado la Comisión de Salud, que trabaja, bajo el manto de la solidaridad y humanidad, atendiendo a quienes los programas sociales no los tomó en cuenta.

Esta reacción organizada de los lambraminos en Lima, es una muestra de que situaciones adversas y duras, como la actual pandemia, pueden destapar sentimientos humanos que están muy lejos de los compromisos personales que, lamentablemente, buscan llevar agua para sus molinos, o captar ingresos económicos aprovechándose la buena voluntad de sus pares.

Es, además, una señal clara de que la solidaridad, fraternidad, humanidad abrazadas en un solo objetivo, puede servir para proyectar organizaciones y pueblos con capacidad de crecer y desarrollarse sostenidamente. En esa línea, la Comisión convocará profesionales de diversas disciplinas, lambraminos e hijos de lambraminos, para elaborar un plan de desarrollo integral de Lambrama, como aporte a las autoridades del distrito.

lunes, 5 de octubre de 2020

GUE Miguel Grau 2020, en recuerdos

 GUE Miguel Grau 2020, en recuerdos

Escribe, Efraín Gómez Pereira

En las celebraciones, por su 131 aniversario, los abrazos estarán más ausentes que nunca, “manan canjachu”. La marea roja que tiñe de fiesta y calor las calles de Abancay en octubre, será extrañada por propios y extraños. Nuestros “joros” no podrán desfilar por la avenida Arenas, ni por “Chinchichaca”.

Y es que la pandemia ha trastocado todo. Jodido y maldito “onccoy” que nos ha cambiado la realidad, de la que no se salvan ni las tradicionales festividades por el aniversario del colegio emblemático Miguel Grau de Abancay. Nuestro memorable “Chichito sunjasapa” no tendrá la presencia bullanguera de sus hijos, de sus promociones.

Quienes nos abrazamos virtualmente con mucha frecuencia a través de las redes sociales, en especial del WhatsApp, como los de la promoción 75, nos conformaremos, al igual que los miles de ex grauinos, con brindar evocando fotos de caporales de chicha de “jora” y “frutillada”, alegremente preparadas y maduradas en los “puyñus” de El Carrizal.

Promoción 75, de la GUE Miguel Grau, en el reencuentro por el Centenario. 
Abancay 1989. Algunos grauinos de esta foto del recuerdo, ya fallecidos.

No haremos nuestras caminatas, de subida y bajada, por la avenida Seoane, mirando de reojo las piedras y pastizales que cubren el “huayco” del inofensivo río Chinchichaca, o la carrera de “chapitas” por la recta de la vereda, muchas veces haciendo de un solo lance un tramo entero, y ganándonos aplausos y hurras.

Tampoco habrá miradas melancólicas al ya desaparecido “Plasticuchayoc”, donde soñábamos armar batallas entre “apasankas y ninakaras”, o donde cazaríamos lagartijas y “huaironjos”, comiendo los hoy populares “aguaymantos”, o donde nos enfrentaríamos en “guerra a muerte de higuerillas” entre la A y la B, después de haberla “chocado” para la salida. La C se mantenía expectante.

No habrá empujones ni “charkipaltas” para tratar de comprar un delicioso pedazo de las melcochas del albino vendedor, ni haremos trampa para embaucar a la recordada y añorada Tía Lora, con sus incomparables papas rellenas y su baño de “uchucuta” verde bien picante. Paguen si deben.

Extrañaremos, cómo no, hacer alboroto en las graderías de la canchita de fulbito, esperando que alguno de nuestros “waikis” nos permita una “jachudita” a su pan con palta, su taparaco, rejilla, pan común o su biscocho de 20 centavos.

No tendremos ocasión de repetir osadas travesuras que hoy serían castigados con “arresto domiciliario”, como echar pegamento en la cerradura del aula de Física, justo el día de exámenes, dejando en manos del recordado “Meleco”, su reparación, que no sería de inmediato. Salvados por las campanas.

Solo recordaremos en alegres y jocosas charlas virtuales, el hacer fila india en el coliseo, para cambiarnos de ropa de deporte, mostrándonos avergonzados “jalasikis” ante el profesor “Negro” Montufar.

Reencuentro de hace dos años. Canas, panza, peso. La amistad y hermandad, fortalecidas.

Será muy grato evocar que, en nuestros dulces años de “pikis” adolescentes, compartíamos esforzadas “pitadas” de principiantes, tratando de hacer argollas con el humo de un Dexter Junior, a escondidas y trepados en un eucalipto, un poquito “más allacito” la piscina olímpica.

Como no recordar y reír a carcajadas, cuando hacíamos cadenas humanas en el salón de Química, sin que nos viera el profe Vladi, introduciendo un lápiz en el tomacorriente más cercano, y provocando un shock entre los atrevidos compañeros, hasta que al último de la fila le daba un “chucchu” provocado por la inesperada sacudida.

Cantaremos de memoria, en silencio y con el recuerdo impregnado en los huesos, el “Gloria a Grau, quien triunfante pasea por los mares, el patrio pendón bicolor…” o el alegre, conquistador y triunfante “Salgan muchachas a sus balcones, que los grauinos van a pasar…”. 

Responderemos en coro terrenal, viril y atrevido, el militar lema del sargento Tápara: “Estudio, disciplina… con un unísono ¡Carajo!, que hacían retumbar los vidrios, las retamas, pisonayes y eucaliptos, desde Chinchichaca, el Arco hasta el Ampay, y volar de un aletazo pichinkus, urpis y jesjentos, también guauinos hasta sus plumas y alas.

No habrá ocasión de compartir en el mercado central de la avenida Arequipa, un sustancioso y nutritivo caldo de gallina, sazonado con ricas y tradicionales “asnapas”; o saborear jugos especiales, con frutas, cerveza Malta negra, huevo, leche y algarrobina donde la tía Juanita, que nos engreía con su abanquina “yapita”.

No pasearemos por el Mariño, las piscinas El Riñón y Cristal, o recogiendo ricas “sirakas” camino a Condebamba, buscando banderas rojas para aplacar la sed grauina, que nunca se aplaca.

Será ocasión, sin embargo, para valorar lo que tenemos: Tiempo para compartir con la familia, los amigos, sabiendo que nos ha tocado una etapa especial en nuestras existencias. Tan especial que la fecha esperada, año a año, por los grauinos para renovar el cariño al colegio y el refrescar el abrazo con los amigos, tiene un inmenso valor, hoy más que nunca, pues esta pandemia inesperada, se ha llevado a muchos de nuestros amigos. Homenaje a los miguelgrauinos, “ajahuicsas”, que en esta pandemia han adelantado el viaje sin retorno.

Feliz aniversario querida GUE Miguel Grau. Así te hayan cambiado de nombre, sigues siendo mi Gran Unidad Escolar.

jueves, 1 de octubre de 2020

Una burla llamada FAE-Agro

Una burla llamada FAE-Agro

Escribe, Efraín Gómez Pereira

Una vez más, la burocracia insensible, las decisiones que se toman tras un escritorio, se burlan de la agricultura, de los productores agropecuarios. A tres meses de su creación y anunciado con pompa, como el mecanismo de ayuda efectiva a la emergencia agraria en la actual época de pandemia, el mentado FAE-Agro, no alza vuelo.


Recordemos: A través del DU 082-2020, se creó el “Programa de Garantía del Gobierno Nacional para el Financiamiento Agrario Empresarial FAE-Agro, con el objeto de garantizar los créditos para capital de trabajo de los agricultores que realicen agricultura familiar conforme define la Ley Nº 30355, Ley de Promoción y Desarrollo de la Agricultura Familiar, a fin de asegurar la campaña agrícola 2020-2021, así como el abastecimiento de alimentos a nivel nacional”.

La campaña agrícola 2020-2021, está en marcha sin los créditos ofrecidos. Los productores de la agricultura familiar –supuestos beneficiarios del FAE-Agro- siguen en el mercado de los padecimientos. El fondo de 2,000 millones de soles, destinados a otorgar créditos entre 15 y 30 mil soles, a un estimado de 270 mil pequeños agricultores con menos de 5 hectáreas, está intacto. 

En Perú hay 2,2 millones de productores agropecuarios, lo que pone en evidencia, que este mecanismo para atender la emergencia, alcanzará apenas al 12% de los productores agropecuarios que requieren recursos para afrontar la campaña agrícola.

El Reglamento Operativo del FAE-Agro, fue aprobado por Resolución Ministerial Nº 226-2020-EF, el 8 de agosto, ratifica los términos del DU que crea el FAE-Agro, mantiene la exclusión a un importante sector de productores que fueron o siguen siendo afectados por la emergencia, como son los ganaderos y productores de cultivos permanentes.

La presión de los gremios, organizaciones agrarias y estudiosos, logró que estas exclusiones se subsanen en parte, a través del DU Nº 096-2020, del 12 de agosto, haciendo que ganadería y cultivos permanentes, incluidos en el concepto de agricultura familiar, sean incorporados al universo de “beneficiarios” del FAE-Agro.

El 24 de setiembre, tras agónica y “sacrificada” carrera entre los burócratas de los ministerios de Economía y Agricultura, se publicó la Resolución Ministerial Nº 276-2020-EF/52, que aprueba el contrato de garantía del FAE-Agro encargando la administración del programa a la Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide).

Después de eso debe venir la subasta para seleccionar a las entidades financieras, y tasas de interés a aplicarse a los créditos con garantía del Estado.

El mar de burocracia cubre la ineptitud y letanía para que FAE-Agro se ponga en marcha. Con la experiencia de las subastas de Reactiva Perú, este proceso de FAE-Agro, una vez que se inicie formalmente, se tomará su tiempo y los bancos y cajas seleccionadas, harán lo propio para colocar los recursos. ¿Servirá para la campaña 2020-2021?

Mientras tanto, el campo abandonado, a merced del sacrificio de los pequeños productores descapitalizados, que no salen de los estragos causados por la emergencia en la campaña 2019-2020; muchos de los cuales se verán obligados a acudir donde los intermediarios, compradores de cosechas adelantadas, comerciantes y agiotistas, para facilitarse de recursos mínimos que les permita preparar terrenos y sembrar en los plazos oportunos.

 

Sería muy interesante que el ministerio de Agricultura y Riego, informe el impacto de la pandemia en el agro, en particular en la agricultura familiar, esa que a pesar de las limitaciones y protocolos nunca dejó de abastecer a las mesas peruanas, con los productos alimenticios básicos. 

 

En abril pasado, al inicio de la cuarentena, el Ejecutivo reconoció que el PBI agropecuario de este año sufriría pérdidas por S/ 1,611 millones, a causa de las medidas adoptadas ante la emergencia por el coronavirus. Hoy, con seis meses de cuarentena y con la actividad económica paralizada o reactivada a medias, ese estimado debe haber variado de manera importante.

 

“La crisis también afecta, especialmente a pequeños agricultores que son parte de la agricultura familiar, los cuales no tienen acceso a la banca, a los sistemas financieros, no son usuarios de los programas sociales del Estado”, reconoció entonces, el gobierno al publicar el DU Nº 041-2020.

 

 “De no implementarse medidas de recuperación de la actividad productiva ante la caída de los ingresos de los agricultores en el primer semestre y durante el año 2020, podríamos entrar en una crisis económica en el sector agropecuario”, advertía. Sospecho que desde abril, los ejecutores de decretos de urgencia no han leído su propia hechura, el DU 041-2020.

martes, 29 de septiembre de 2020

Educación rural en pandemia

Educación rural en pandemia
Escribe, Efraín Gómez Pereira
 
La educación pública en el ámbito rural sufre con dramatismo los efectos de la pandemia. Ya se puede hablar de un año perdido para estas zonas, donde las escuelas están cerradas, los profesores ausentes y los escolares abandonados. 

El programa “Aprendo en casa”, que utiliza internet, televisión, radio y redes sociales, actualizó con dura crudeza, la enorme brecha la educación del país, no entre la pública y la privada, sino entre la urbana y la rural.

En el país, según la Defensoría del Pueblo, el 62,3% (51 165) de las escuelas públicas se ubica en zonas rurales, mientras que el 37,7% (30 965), en zona urbana; un millón 200 mil menores estudian en las escuelas públicas rurales.
Estas cifras señalan el difícil derrotero para ese millón 200 mil escolares y para más de 100 mil docentes rurales. Ambos afrontan los mismos retos que sus pares urbanos, pero con diferencias abismales en tecnología, conectividad, economía; aspectos sustantivos para garantizar una educación de calidad.

Según el INEI, en los hogares rurales, sólo 5,7 tiene internet y 6,7 computadoras. Los estudiantes, además de “asistir” al colegio, trabajan en apoyo a sus padres en agricultura y ganadería. 

Sería ideal que la tecnología esté al alcance de todos. Sin embargo, la realidad está lejos de este sueño. Los medios informan que en diferentes regiones del país, los escolares y maestros hacen maniobras en los cerros para alcanzar señal de internet. Hay casos dramáticos que resumen una realidad a la que no estábamos preparados.

En ese sentido, lo que sucede en las escuelas del distrito de Lambrama, es la fotografía que muestra la realidad de la educación rural en época de pandemia. Los centros educativos permanecen cerrados. Los docentes hacen malabares para ubicar a sus alumnos. La mayoría de docentes se encuentra en Abancay. Las comunidades alejadas no tienen señal de internet, radio ni telefonía.

Los estudiantes, sin horarios ni pautas rigurosas, hacen lo que pueden para cumplir. Se les ve a diario en las actividades productivas tradicionales, ayudando a sus padres en las chacras, en los wasichakuy, llantakuska y en los wacamarkay.
En el IES “Guillermo Viladegut Ferrufino”, con 143 alumnos en secundaria, la inasistencia llega a un 20%. En el IE “Virgen de Fátima”, con 72 alumnos matriculados, el ausentismo supera el 10%. Los alumnos atienden “Aprendo en casa” a través de TV Perú. 

Los márgenes de ausentismo en las escuelas ubicadas en las comunidades y anexos del distrito son más dramáticos. En estas zonas distantes no hay señal de internet. ‘Aprendo en casa’, se imparte a través de radio municipal, que tiene alcance limitado. La demanda de los docentes y autoridades es tener acceso a internet libre en todo el distrito.

A poco más de tres meses para que acabe el año, hay dos vías: Una, asumir el fracaso del año escolar; dos, esforzarse desde los sectores: Educación  Transportes y Municipios, para extender la conexión de internet a las comunidades alejadas. 

Esta experiencia dejará una lección clara para que el próximo año escolar, ya sea remota o presencial, debe tener como base, el soporte de la tecnología y para ello son necesarios, señal de internet y equipos que deben ser proporcionados por el Estado, en los plazos oportunos.

Mención especial para aquellos maestros que en esta etapa de riesgos, se han esforzado por capacitarse y adecuarse a los retos de la tecnología, abriendo sus viviendas como salones de clase, dejando visible su privacidad familiar. También para los padres que acompañan a sus hijos en la responsabilidad de salvar el año escolar, así como a las autoridades que se han esforzado por apoyar el trabajo de cada eslabón educativo. 

A los estudiantes, entender que se trata de un año especial, una situación que nadie esperaba. Acompañarlos en comprender que son parte de una generación que deberá aprender de esta difícil situación para plantearse retos para el mañana; pues, el futuro es de ellos.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

IES “Guillermo Viladegut Ferrufino”, de Lambrama, 41 años

 IES “Guillermo Viladegut Ferrufino”, de Lambrama, 41 años

Escribe, Efraín Gómez Pereira

De sus aulas han emprendido vuelo 36 promociones de estudiantes de secundaria lambraminos que, en la actualidad, muchos de ellos, son exitosos y destacados profesionales, emprendedores, autoridades, padres y madres de familia comprometidos con el desarrollo de su pueblo que proyectan el servicio y el bien común, como baluartes de su formación escolar y académica.

Se trata del IES “Guillermo Viladegut Ferrufino”, de Lambrama que cumple 41 años de creación y funcionamiento sostenido, en un escenario donde las carencias y ausencias son pan de cada día.

Los adolescentes y jóvenes, hombres y mujeres de Lambrama y sus 19 comunidades, tienen la acogida de este centro educativo, que enfrentando dificultades propias de una zona de pobreza y pobreza extrema, responde con creces a la necesidad de forjar estudiantes con aspiraciones y proyecciones.


Hace cuatro décadas, los pobladores de Lambrama saborearon el resultado de largas y tediosas gestiones ante las autoridades del ministerio de Educación, para crear un colegio secundario en la capital de ese distrito, que atienda a una creciente población de jóvenes escolares que tenían la única opción de seguir estudios en Abancay; situación que para muchos padres era insostenible, por sus condiciones económicas limitadas.

Entonces, mediante Resolución de la Zonal de Educación Nº 020-79, del 6 de marzo 1979, se creó el Colegio Nacional Mixto de Lambrama. Su primer director fue el profesor Wilbert Lázaro Huallpaypayta, y las aulas del centro educativo, abiertas en las exteriores del estadio municipal, dieron paso a un primer grupo de no más de dos decenas de menores soñadores y esperanzados.

Pasaron los años con experiencias acumuladas y con población estudiantil en franco crecimiento. Así, en 1984 se decidió el cambio de nombre para denominarse Colegio Secundario Mixto de Lambrama.

En 1990, se modifica el nombre del colegio para convertirse en el IES “Guillermo Viladegut Ferrufino”, en homenaje al intelectual apurimeño, docente, escritor y periodista, natural de Mamara y conocido como el “Papi Vila”. El primer director del nuevo IES fue el profesor, Luis Alberto Pereira Soria. El 23 de setiembre, quedaría sellado como día de creación del IES.

"Nuestra institución educativa brinda servicio de calidad a jóvenes y señoritas sin  discriminación quienes al culminar sus estudios egresan con competencias y capacidades para incorporarse al mundo competitivo del conocimiento moderno y universal con una sólida formación en valores ético-morales, e innovación permanente para el emprendimiento y desarrollo personal”, señala con orgullo su actual director, Mag. Alipio Chipana Yupanqui.



El IES “Guillermo Viladegut Ferrufino”, de Lambrama tiene en la actualidad 143 alumnos matriculados, que cumplen sus compromisos adaptándose a la nueva normalidad y al programa “Aprendo en casa”, del ministerio de Educación, con sus serias y profundas limitaciones y dificultades.

Aun así, con el compromiso de su plana docente compuesta mayormente por lambraminos, y su equipo administrativo y personal de apoyo, así como los padres de familia, celebran una fecha calendarizada con las restricciones impuestas por la pandemia, pero mirando que más adelante, se verán como un colegio con valores, eficiencia académica, formación integral; proyectando una comunidad educativa líder e inclusiva, comprometida con el desarrollo local integral. Así debe ser.

sábado, 19 de septiembre de 2020

Feliz cumpleaños, DORA, Madre inolvidable

 Feliz cumpleaños, DORA, Madre inolvidable

Siempre en nuestros recuerdos.

Escribe, Efraín Gómez Pereira

Pasarán los años y seguirás con nosotros, en el vivo recuerdo de una mujer luchadora, amorosa, íntegra. Una gran Madre.

Alcanzo a ver, a través de la neblina de los años pasados, a una mujer sentada frente a su máquina Singer, cosiendo camisas para sus cinco hijos, con flecos y detalles que imprimían una marca personal.

Escucho todavía los sones de tus canciones favoritas: “Candadito, candadito aceromanta llavechayok, pirak mairak kichallasunki…”, o “Dos palomitas del monte, volaban al cielo, y sus ojitos miraban, buscando su dueño, su dueño perdido”; cuyas letras las tenías grabadas en un cuaderno cancionero de puño y letra. De hecho, Candadito, himno de los lambraminos, es de tu autoría, junto a la tía Jesús Peralta de Pereyra. Hoy es de Derechos Reservados.



Te veo dirigiendo la cocina, en días de fiesta, de donde salían cuyes rellenos, picantes mixtos para saciar el apetito de la familia, los amigos, en tu casa de Tomacucho, que siempre tenía las puertas abiertas.

Te veo de amanecida, preparando ricas humitas de choclos frescos recién recogidos de tus predios de Occopata o Huaycco. El café pasado que nunca faltaba en la mesa, ese que nos hizo cafeteros desde siempre, aún trae su aroma a mis desayunos, al igual que las gelatinas de patita, que temblaban con solo mirarlas, tienen una presencia fotográfica en mis días.

Te veo, sentada en el poyo del “llantahuasi” o en la enorme piedra en la entrada de la cocina, cortando el cabello de tus engreídos Genaro, Alfredo, Rafael y Efraín, u observando con amorosa mirada a una pequeñita niña Mery, jugueteando en tu regazo.

También te veo, pálida y cansada, en tu cama de “los altos”, pensando en el "qué será de mis hijos" en tus últimos días de padecimiento, hace más de cinco décadas. Era un niño de siete años apenas, pero tengo grabadas esas imágenes que son eternas.

No tuve la dicha de gozar de tu amor de Madre, por tu temprana partida, pero el recuerdo personal de un infante, alimentado con lo que mis hermanos mayores me cuentan, me grafican a una Gran Mujer, que hizo de la solidaridad, su arma secreta para ganarse el afecto de quienes, hasta hoy, te recuerdan, con cariño y respeto.

Te tengo todos los días, en la mirada y sonrisa de tu nieta, Dorita, que no solo lleva tu nombre sino tus ojos, que son una luz en mi camino.

Te amo, Madre

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Plataforma virtual por el café peruano

Plataforma virtual por el café peruano

Escribe, Efraín Gómez Pereira

La agricultura familiar es una de las actividades primordiales de la vida nacional que ha sufrido y sufre, con dramatismo, los embates de la emergencia a causa de la pandemia mundial. A pesar de los esfuerzos del gobierno de plantear acciones paliativas o disponer medidas financieras de apoyo; el panorama muestra una campaña agrícola incierta, cosechas postergadas, incertidumbre y temor en el campo, que en suma causarán pérdidas millonarias, sobre todo en la pequeña y mediana agricultura.

Ya se ha hablado con amplitud del FAE-Agro destinado a financiar la campaña 2020-21 de la agricultura familiar, la más vulnerable a la situación actual, el mismo que, sin embargo, por la burocracia vigente, a más de dos meses de su creación y haber sufrido cambios y recambios, hasta hoy no se ve ni un solo desembolso de créditos que los productores esperan.

La espera es y será larga y con ella, se avizora un año agrícola negativo, a la par con la economía nacional, crisis y caída de los índices de producción.



En este escenario, la producción cafetalera, que es una de las ramas líderes de las agroexportaciones, también se ha visto afectada por la pandemia, además de la crisis de precios, el clima y la baja de cosechas.

Para afrontar esta realidad, los productores, organizaciones, gremios, cooperativas, organismos públicos y privados, y cooperantes vinculados a la cadena cafetalera, han puesto en la misma mesa intereses, proyecciones y metas en la idea de salvar el café peruano de una advertida crisis.

Se acaba de lanzar la “Plataforma Nacional Virtual para la Promoción del Café”, enmarcada en el Plan Nacional de Acción del Café 2019-2030, orientado a afrontar la situación, a fin de mejorar niveles de producción y duplicar en los próximos tres años, el consumo per cápita nacional que hoy es de apenas 700 gramos.

La Plataforma para la promoción del café operará, de manera virtual, entre el 22 de setiembre y 31 de diciembre de este año. Se espera que a esta estrategia comercial  integradora, asistan 100 mil visitantes, participen 150 expositores y se generen más de 800 citas comerciales virtuales. Los beneficios deberán incluir a 90 mil familias cafetaleras y sus organizaciones.

En este marco se realizarán el “Festival Nuestro Café Virtual 2020”, a cargo de Sierra y Selva Exportadora, del ministerio de Agricultura y Riego; la “Expo Café Perú”, organizada por la Cámara del Café y Cacao y la Junta Nacional del Café, así como ruedas de negocios, subastas electrónicas, foros, conferencias, demostraciones de cata, barismo y arte latte.

 El café peruano hoy

En Perú son 232 mil familias que producen café en 440 mil hectáreas, en 17 regiones, 95 provincias y 450 distritos. En las regiones de Junín, San Martín, Cajamarca, Cusco, Amazonas, Huánuco y Pasco se concentra el 91% de productores y del área cultivable. La cadena del café es fuente de empleo directo e indirecto para 2 millones de personas.

El consumo per cápita es de 700 gramos, frente a Brasil 6 kilos, Colombia 2.5 kilos y México 1.6 kilos

Según datos de la Juta Nacional del Café, en el año 2019 se exportaron 5 millones de quintales, por US 630 millones precio FOB. Promedio precio por quintal US 125.

Las diez primeras empresas exportadoras de café en el 2019 fueron: Perales Huancaruna, Olam Agro Perú, Procesadora del Sur, Compañía Internacional del Café, Cooperativa de Servicios Multiples Cenfrocafe Perú, H.V.C. Exportaciones, Comercio Amazonía, Louis Dreyfus Company Perú, Cooperativa Agraria Norandino, Pronatur.

Los países de destino, fueron Estados Unidos, Alemania, Bélgica, Suecia, Canadá, Italia, Reino Unido, Francia, Corea del Sur, Colombia.

Al mes de febrero 2020, se exportaron 282 mil quintales, por US 38 millones precio FOB y precio promedio por quintal de US 134.

Las principales exportadoras: Olam Agro Perú, Cooperativa Agraria Norandino, Ed&F Man Volcafe Perú, Perales Huancaruna, Cooperativa de Servicios Múltiples Cenfrocafe Perú, C.A.C. Alto Mayo, Louis Dreyfus Company Perú, Comercio Amazonía, Compañía Internacional del Café, H.V.C. Exportaciones.

El destino a Estados Unidos, Alemania, Bélgica, Reino Unido, Japón, Suecia, Colombia, Canadá, Italia, Australia.

Perú exporta a un mercado de 44 países, y los destinos son a Europa (52%), Norteamérica (33%) América del Sur (6.9%).

Es el décimo país productor mundial después de Brasil, Vietnam, Colombia, Indonesia, Honduras, Etiopía, India, Uganda, México. Y, en café orgánico, es el segundo lugar mundial después de México.